El euro y las navidades
Diciembre 29, 2007 de inmaculadapellitero

Ahora que ya estamos sumergidos en las navidades y después de tanto turrón y comilonas me hago una pregunta, ¿ habrá relación entre el euro, las navidades y las matemáticas?
Pues sí, la verdad. Después de sentarme durante tres horas delante del televisor el 22 de diciembre y de esperar con los décimos sobre la mesa que me tocase la lotería como todos los años, acabé tan cabreada como siempre. Estoy segura de que la probabilidad de que toque la lotería cada año es directamente proporcinal al número de décimos que compramos. Pero en mi caso es distinto cada año compro más décinos y la probabilidad es inferior .
Otro aspecto que lleva consigo la navidad son las compras navideñas. Cualquier tienda que visitas en estas fechas está repleta de gente que sólo hace que comprar los regalos navideños, pero ¿de donde se sacas el dinero hoy en día?
Yo salgo con 50 euros en el bolsillo y parece que te ven la cara de tonto porque llegas a casa con dos bolsas y sin dinero en el bolso. ¿Nos creeremos todavía que 50 euros equivalen a 5.000 de las antiguas pesetas?
La verdad y viendo lo mal que se ponen las cosas habrá que cenar en estos días conejo, jejeje. Para algo tan sencillo como la conversión necesitamos las matemáticas, ¿no crees que hoy en día es necesario la aplicación didáctica de las matemáticas a la vida cotidiana?
Escrito en Curiosodades | 1 comentario
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Me ha hecho gracia lo de “cada año compro más décimos y la probabilidad es inferior”. Oye, que las matemáticas no van contra ti: ellas no distinguen entre unas personas y otras (eso es una de las cosas buenas que tiene), lo que pasa es que no es tan sencillo que te toque: la probabilidad es muy baja y el hecho de comprar muchos décimos no la aumenta demasiado (todo depende de los que compres, claro, pero tendrían que ser muchos, muchos).
Por esa razón yo paso de los boletos (excepto de los que son hongos, que me gustan bastante). Este año tenía dos: uno me lo había regalado mi abuelo y el otro lo compré para hacerle un favor a una amiga. Ni siquiera me molesté en mirar si estaban premiados.